
¿Puede la IA sostener el malestar o solo apaciguarlo?
La inteligencia artificial se ha instalado como un recurso de “calma rápida”: responde, valida y ordena en segundos. Esa promesa seduce cuando el sufrimiento aprieta, pero también abre una pregunta clínica importante sobre lo que de verdad ayuda a largo plazo. En una clínica de psicología en Barcelona este tema aparece cada vez más: ¿estamos

