Psicólogo identidad de género

La identidad de género no siempre corresponde con el sexo biológico, sino que se trata de una percepción subjetiva. Esto es un hecho conocido por todos. En los últimos años han aparecido con fuerza nuevos significantes que rápidamente han calado en la sociedad y que han permitido nuevas formas de identificación, especialmente entre los más jóvenes.

Psicólogo trastornos de la identidad sexual

Más allá de la categoría binaria hombre-mujer y de la correspondencia entre la identidad de género y el sexo biológico, también denominada en la actualidad con el neologismo cisgénero, existen otros significantes que vienen a representar a personas que no se identifican con las categorías clásicas, tales como: transexuales, transgénero o tercer género (menos común en los países occidentales).

Psicólogo transexualidad

La transexulidad hace referencia a las personas que no se identifican a su sexo biológico y que intervienen quirúrgicamente y hormonalmente su cuerpo para adecuarlo al género al cual se identifican. En la actualidad, la psiquiatría no considera la transexualidad como una patología mental, pero la incluye en los trastornos de la identidad sexual (DSM-IV). Desde el año 2018, la OMS ha dejado de considerar a la transexualidad como un trastorno.

Psicólogo LGBT

Las personas transgénero no se identifican con su sexo biológico. En los últimos años han aparecido nuevos significantes dentro de los transgénero, que vendrían a representar a aquellas personas que no se identifican en las categorías binarias: androginia, género no binario o genderqueer, género fluido… El transgénero forma parte de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgéneros), que se ha convertido en un movimiento organizado en pro de la defensa de los derechos de estas personas.

Psicólogo disforia de género

i bien es cierto que las diversas identidades de género no suponen per se ninguna patología, es igualmente cierto que la identidad de género, en cualquiera de sus variantes y por diversas causas, puede venir acompañada de angustia, ansiedad o depresión. No se trata, entonces, de tratar la identidad de género con terapia psicológica, sino el malestar de la persona. Aunque socialmente hemos avanzado mucho en este sentido, aún estamos lejos de una buena comprensión acerca de la identidad de género.